lunes, 26 de agosto de 2013

LA MUJER MALTRATADORA EL TABÚ SILENCIADO....................

A todos los maridos desdichados,
ignorados y discriminados
© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor

Marzo, 2008.

La mujer maltratadora
El tabú silenciado

Todos conocemos el grave problema del maltrato psicológico y físico de las mujeres por parte de muchos hombres. Sin embargo, hay también otra desgracia, extremadamente frecuente, que es la violencia psíquica (y también física) de la mujer contra el varón. Contra su pareja. Como ya existe abundante información sobre el primer tema, examinaremos aquí con algún detalle el segundo -un drama tabú-, a fin de obtener una visión más completa del maltrato doméstico. (1)

Es un hecho que, para desdicha de sí mismas y de quienes las rodean, numerosas mujeres se casan no tanto por amor a su pareja -y ni siquiera desde un amor al hombre en general o con suficiente aptitud para la convivencia o la maternidad-, cuanto por motivos neuróticos o conveniencia práctica (necesidad de huir de su familia,  soledad, embarazo no deseado, interés económico, imitación o presión social, etc.) (2). Es fácil entender que, desde tales premisas, tras las primeras semanas de romance y en cuanto la mujer "toma posesión" de su nueva situación de casada, muchas de ellas comenzarán a descargar sus amarguras inconscientes sin resolver contra su chivo más cercano: su marido. (Los hijos son víctimas propiciatorias aún más fáciles, pero éste es otro tema (3) ). Comenzará así la pesadilla oculta de los hombres maltratados.

La conducta de estas mujeres es siempre la misma: culpan de forma exclusiva, desproporcionada y permanente a sus maridos de los problemas inherentes a toda convivencia, presentándose ellas mismas como las "víctimas" ajenas e inocentes de los siempre "graves" defectos de su pareja. No hay diálogo, no hay autocrítica, no hay humildad, no hay disculpas; la percepción de la mujer siempre es inequívoca y furiosa: "¡es por tu culpa, eres un egoísta, eres un inútil, eres un idiota, eres un desagradecido!", etc.; y desfoga contra él toda su rabia y su desprecio. Si el marido se muestra cariñoso: "¡eres un pesado, eres un crío, siempre estás con el sexo, sólo piensas en ti!", etc. Si se defiende hostilmente: "¡a mí no me hables así, qué te has creído, te denunciaré!", etc. Si se repliega para protegerse: "¡sólo vas a lo tuyo, me tienes abandonada, nunca me has querido", etc. Y si el hombre, demasiado inmaduro y dependiente de la figura femenina -su fantasía maternal y sexual-, renuncia definitivamente a sí mismo y se somete patológicamente a su mujer, entonces ella aún lo desprecia más: "¡eres un blando, un inepto, un calzonazos, me das asco!" De modo que, haga él lo que haga, ella siempre encontrará la manera de deformar la realidad para justificar su compulsiva necesidad de agredirlo y humillarlo. (4)

En los casos leves, estas mujeres son simplemente mandonas, exigentes, manipuladoras y desdeñosas con sus parejas(5). Cuando, en cambio, su narcisismo ya es patológico (p.ej., sufren un verdadero trastorno de personalidad, etc.), su violencia emocional resultará terrible (6), y también puede ser física (bofetadas, arañazos, patadas, golpes con objetos, amenaza con objetos punzantes o armas, etc., e incluso homicidio). Pero no suelen hacer nada para separarse de sus "odiadas" víctimas; ni tampoco renuncian a los bienes -dinero, lujos, prestigio social, amistades- que aquéllas puedan proporcionarle. Por otro lado, algunas de estas mujeres, aun pudiendo trabajar, no quieren hacerlo; o, si trabajan, guardan su dinero para sí mismas negándose a veces a compartir los gastos domésticos. Argumentan que el marido debe mantenerlas en "justa compensación por lo mucho que sufren por su culpa", o porque "ya hacen bastante cuidando de la casa". Al margen del machismo implícito en tales excusas, vemos claramente que su pretensión de "lavar" con dinero los asuntos conyugales y neuróticos -o, digámoslo sin ambages, su afán de castigar o vengarse del marido beneficiándose de su dinero-, no evidencia sino su deseo inconsciente de vivir a sus expensas, es decir, dedepender y explotarlo emocional  y económicamente (7). Cuanto más dinero gana el hombre, más feroz puede ser dicha dependencia explotadora.

Ante semejante situación, muchos hombres buscarán consciente o inconscientemente el amor y el sexo en otra parte, es decir, tenderán a ser infieles. Cuando son descubiertos -lo que suele ocurrir, a veces porque ellos mismos buscan inadvertidamente el castigo que creen merecer-, la brutalidad se cierne sobre ellos. La esposa engañada, fuera de sí, gritará: "¡ajá, ya lo sabía yo, eres un cerdo, todos los hombres sois iguales, ¿quién es esa p...?, ¡ella se va a enterar!", etc.; y escenificará todo tipo de escándalos familiares y públicos, manipulará y se entrometerá en las vidas de terceros, etc. La exageración de su respuesta dependerá también de su educación, su familia y su clase sociocultural.

Ahora bien, ¿son los celos o el dolor ante el posible abandono lo que motiva estos estallidos, como ellas creen? En absoluto. Lo que sufren estas mujeres es la humillación insoportable de su narcisismo burlado, y la no menor frustración de haber perdido el control absoluto sobre la vida y la conducta de su marido. Éste no sólo ha escapado del redil -aunque sea brevemente-, sino que la otra mujer podría quitar a la esposa el cetro de su dominio patológico. Y si esto llegara a suceder, ¿cómo podría sobrevivir emocional y económicamente la maltratadora? Hay un fondo de terror yenvidia en la furia de la engañada. Llegada a este punto, puede reaccionar de dos maneras principales: o aumentará sus malos tratos contra el marido durante meses (por mucho que éste vuelva a su lado y se disculpe continuamente), o exigirá el divorcio inmediatamente. Ambas reacciones demuestran su nulo interés inconsciente por comprender y reparar el matrimonio. Los procesos legales de separación tenderán a ser extremadamente conflictivos, abusivos y, a veces, con la alianza del prejuicio social -que hoy favorece ideológicamente a la mujer- cruelmente injustos contra el varón.
Muchos hombres, naturalmente, no soportarán este infierno (8). Algunos buscarán alivio en el alcohol, las drogas, la prostitución, el trabajo o los amigos -dando así más pábulo a su mujer-, o desarrollarán trastornos psicológicos (depresión, problemas laborales y sociales, dificultades sexuales, etc.), sin atinar, desde luego, a divorciarse. Pese a sus tormentos, siguen siendo infantilmente dependientes de su verduga, a la que sienten inconscientemente como una madre justiciera que, en realidad, "suele tener razón y les da su merecido" (9). Son hombres inmaduros, depresivos, inhibidos, sin autoestima -aunque pueden tener gran éxito en lo profesional y social-, y sufren en secreto hasta que se sienten definitivamente confundidos, culpabilizados, anulados por la esposa. Ya no saben qué sienten, qué piensan, qué desean hacer ellos mismos -y no la voz dictadora- con su matrimonio y con su vida.

No les cabe esperar ninguna comprensión por parte de la sociedad, que contempla su problema con indiferencia, incredulidad o humor. Después de todo, ¿no es perfectamente normal -y muy "latina"- la relación entre la mujer "de carácter" y el pobre diablo sumiso? ¿No se explicaron siempre chistes e historias,  e incluso se realizaron grandes obras de arte al respecto? Además, ¿no es cierto que es feo quejarse, y que "los hombres no lloran", y que "las mujeres son más sensibles y amorosas que los varones"? "Mientras la sangre no llegue al río".... Así, paradójicamente, tanto por prejuicios machistas como feministas el tormento emocional masculino, simplemente, "no existe".

El tabú de la mujer maltratadora no sólo es perjudicial para los hombres sino también, obviamente, para las propias mujeres, que jamás llegan a concienciar y resolver su neurosis. No son tiránicas porque sean "malvadas", sino porque nunca dejaron de ser niñas solitarias y desesperadas. Por muchas razones, casi siempre su infancia fue vacía, desdichada, llena de desamor e incluso malos tratos. Aunque cambiaran mil veces de marido, mil veces volverían a utilizarlo para exorcizar sus demonios, que sólo largas y costosas terapias podrían erradicar. Pero no las harán pues, en definitiva, ellas no tienen ningún motivo para cambiar; es el hombre quien paga -en este caso- el precio más caro. De modo que, en general, tendrá que ser sólo él quien, con ayuda de psicólogos y/o abogados, luche por su felicidad.

Ojalá, en fin, este artículo contribuya un poco a bosquejar la magnitud de un problema que, por negado, es doblemente dramático (10).

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1. Ver "La violencia doméstica", donde esbozamos una exposición general del tema (Zona de Autor). Ver también nota 10. 
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2. Esto es también aplicable a muchos hombres, aunque las consecuencias suelen ser diferentes por las causas psicodinámicas expuestas en "Hombres y mujeres: Manual de Instrucciones" (Zona de Autor)  subir
3. Es un tabú extremadamente silenciado el de la brutalidad emocional e incluso física de algunas mujeres contra sus hijos.  subir
4. Lo que caracteriza al maltratador/a no es que el otro/a no pueda ser también problemático/a (recordemos que, a veces, el maltrato es mutuo), sino que se siente por encima de toda autocrítica, de modo que cualquier posibilidad de comprensión, diálogo y negociación por su parte está descartada de antemano. En realidad, su necesidad primordial inconsciente esculpar a la víctima de su propia infelicidad intrínseca. Ver "El narcisismo" (Zona de Autor)   subir
5. Un ejemplo real en la calle: una pareja joven -de unos 25 años- sale de unos grandes almacenes. Hace mucho frío. Él va cargado con cuatro grandes bolsas y ella, vestida con aire "sexy", camina a su lado con las manos cómodamente embutidas en su pequeña cazadora blanca. De pronto, una pareja de "Testigas de Jehová" les intercepta, cambian unas palabras y le entregan a la chica una pequeña revista. Las "Testigas de Jehová" se van. En seguida, la revista cae de la mano de la mujer y ésta, metiéndose de nuevo las manos en los bolsillos, se detiene y ordena al chico: "Cógela". Éste, refunfuñando, deja trabajosamente las bolsas en el suelo, recoge la revista y se la entrega.  subir
6. Burlas, críticas, insultos, denigración en público, difamación, indiferencia, coacciones, amenazas, prohibiciones, castigos, chantaje emocional y sexual, acoso físico y telefónico, mentiras, venganzas, destrozo de objetos personales de la víctima, acusaciones falsas, celos paranoicos, envidias patológicas, lavado de cerebro,  manipulación de parientes y amigos, manipulación de los hijos, etc.   subir
7. El/la narcisista, por definición, no puede vivir sin aferrarse y dominar/explotar al otro/a.  subir
8. Por no hablar de las terribles consecuencias sobre los hijos.  subir
9. A veces, en efecto, estos hombres sufrieron madres muy similares. subir
10. El actual "pensamiento único" sobre la violencia de "género" ignora deliberadamente el sufrimiento masculino. Desde 2006 se oculta en España toda información oficial sobre la violencia femenina contra los hombres. Por otro lado, se considera ideológicamente "machista" a cualquier violencia cuya víctima es la mujer, sin distinguir entre el mero maltrato/sexismo sociocultural, y la violencia derivada de problemas neuróticos y familiares, que afectan por igual a hombres y mujeres y requieren un abordaje totalmente distinto.  subir
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© JOSÉ LUIS CANO GIL
Psicoterapeuta y Escritor
Marzo, 2008
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© Se admite la reproducción de este artículo, citando al autor y la URL correspondiente 
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miércoles, 21 de agosto de 2013

DE PARADOJAS Y ALGO MAS......


LA MEJOR HERENCIA UN BUEN EJEMPLO

Nunca he alcanzado a comprender a todos a aquellas personas que hemos sido criadas en un seno familiar cristiano, nos han enseñado a cumplir todos los ritos bautismo, confirmación, primera comunión, y los que le sigan hasta el santo y sacro matrimonio.

Eso ha sido la preocupación de muchas generaciones, pero ¿cuando se han preocupado por enseñarnos a vivir conforme a las verdades de la vida?,que los seres humanos somos imperfectos y que tenemos la oportunidad de corregir nuestros errores y en la medida de  lo posible reparar el daño ocasionado.

Existe esa vulgar creencia, que es obligación de nuestros Padres el  entregar cuentas   de nuestros actos y para acallar su consciencia te refríen en una ola de ritos confusos  y sin sentido, que al final del día y durante el trayecto hacen todo lo contrario, "no mentirás" y mienten "ama a tu prójimo como a ti mismo", no te dejes, no seas pendejo o te joden, y puedo enumerar "n" citas de vida que todos hemos vivido en mayor o menor grado.

Adonde quiero llegar es que en  realidad es a la semilla de la violencia que se va cultivando poco a poco, y se nutre con experiencias diarias y ejemplos contrarios a lo que te enseñan, sin embargo, nadie puede dar lo que no tiene.........

El asunto es que llegas a madurar y continuas con las falsas promesas, ya sea un matrimonio natural (unión libre), o un matrimonio religioso y civil. donde te llenas de promesas y expectativas, pero SORPRESA..... vas a actuar contrario a lo que te enseñaron es lo normal y socialmente aceptado, es decir, "yo no quiero ser una o un divorciado", "ser un fracasado" y empiezas a aceptar situaciones desagradables tanto hombres como mujeres con el afán de mantener una "imagen" de FAMILIA, resultando nuevamente que las historias se repiten sólo que ahora con más información " y "supuesta igualdad".

Nuestras compañeras han confundido la libertad a la cual tienen derecho; ahora ya se ponen como decimos,  al tú por tú te retan a los golpes, te insultan y te dicen una gama de barbaridades, que ni a mismo se hubieran ocurrido ni aún enojado, pero que le hacemos es su derecho de expresión,  a veces pienso que sacan un odio acumulado y lo descargan sobre de ti y no les alcanza todavía arremeten contra los hijos y es no es suficiente,...¡¡¡ es algo que no comprendo!!!.

Antes te recomendaban cuando alguien entraba en un enojo o una crisis histérica, dar una bofetada, para romper ese cuadro y volviera en sí, los médicos lo hacían y recomendaban, clinicamente era aceptado, recordarán que hasta en las películas era promovido, hoy tu compañera presenta un cuadro de esa naturaleza y hazlo,dale una bofetada para que se calme y  ya tienes la prisión garantizada, más lo que resulte.

Es una realidad que bajo los estándares de normalidad, que quien sabe quien los puso, lo más normal es que haya diversidad de pensamiento y formas de sentir, pero la falta de COMPROMISO y VALORES es lo que nos lleva que a la ruina.

Los espacios son cortos para hablar de tantas cosas y no como especialialistas, sino, como seres humanos de sus vivencias y que dejen un aporte a las futuras generaciones, NOS TOCA ROMPER LAS CADENAS DE AMARGURA,

Esas cadenas de amargura nos hacen odiar a nuestras parejas que antes eran las bien amadas, se convierte en una lucha de EGOS sin sentido que sabemos que es una batalla perdida donde no hay ganadores, solamente perdedores, pero que le hacemos,"ama tu prójimo como a ti mismo", "perdona nuestras ofensas , así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden", no es de risa solo palabrería, en un conflicto de esa naturaleza donde ambos contrarios le rezan al mismo y  le piden fuerza para combatir al oponente y le pides que te perdone, CARAY yo no quisiera estar en las botas del que recibe los rezos; perdónate a ti mismo y luego perdona a tu enemigo ESO SI FUNCIONA, y si no sabes como, inscríbete a un curso de desarrollo humano y aprende.

En un Sutra está escrito:  EL DAÑO QUE UN ENEMIGO PUEDE CAUSARLE A OTRO, O EL QUE PUEDEN HACERSE DOS PERSONAS QUE SE ODIAN ES MUY GRANDE, PERO,ES PEQUEÑO COMPARADO CON EL DAÑO QUE PUEDES HACERTE A TI MISMO SI TU MENTE ESTA MAL DIRECCIONADA.

Y al final los que pagan el precio son los hijos, ¿como se podrán enfrentar los chiquitines a dos mentes mal direccionadas?,

Los vamos a destruir....por eso insisto uno de los contendientes tiene que estar mentalmente por enzima del otro para que pueda reeducar o al menos reparar el daño en todo lo posible a los pequeños, pero par eso DEJA DE SER VICTIMA, y ponte a trabajar en ti. todo es un ciclo, todo vuelve a su lugar NO ANTES NI DESPUÉS, SINO EN SU JUSTO MOMENTO, deja ese EGO que te esta diciendo que tu tienes la razón, que tu mereces justicia, que tu no hiciste nada, que tu mereces todo, ESA ES UNA ILUSIÓN DE TU MENTE, ponte a trabajar y a redireccionar tu mente.

Otro Sutra dice: "¡ Me ha insultado, me ha herido, me ha maltratado, me ha humillado!", el que piensa así nunca podrá dejar de Odiar.

Una ley muy antigua dice: " El odio no cesa con el odio, el odio cesa con el amor"

Se que nos es fácil de comprender porque no es de comprender es de vivir y de sentir pero si de verdad amas a tus hijos lo vas a sentir.


ALEXANDRO ALLENOV

lunes, 19 de agosto de 2013

VIOLENCIA.....DISFRAZADA DE AMOR

Como ya es sabido después del proceso de ruptura  en una relación alguno de los padres que por diversas circunstancias en el mismo acto se ve favorecido con la custodia legal o ilegal, es tal su enfermedad que de inmediato empieza a usar su “MONEDA DE CAMBIO”, es decir,  a sus propios hijos. Los buenos tratos, la complacencia en sus caprichos y las sistemáticas frases de “ yo si te lo compro ya ves que mamá/papá nunca lo hacía es que yo si te quiero” “sabes  es que tu papá/mamá es malo”, “es que tú no te acuerdas  ,él te pegaba pero yo te defendía” y podemos citar todas las frases que ustedes saben, conocen o las están viviendo. Esta es la forma más cruda de violencia hacia un menor, porque el daño emocional que le dejan como legado es quizá de imposible reparación ya que la IGNORANCIA TANTO DE LOS PADRES ALIENADORES Y DE LA MISMA FAMILIA ALIENADORA ES BRUTAL, ya que creen, suponen se imaginan que los niños son moldeables como el barro o plastilina SIN IMPORTARLES EL DESARROLLO DE SU PROPIA PERSONALIDAD y toman todas las decisiones en su nombre supuestamente porque conocen sus necesidades no importando dejarles “ESA MALDITA HERENCIA” de maldad y la semilla de violencia incrustada en su alma.

Otro acto reprochable es influir en sus pensamientos del menor y obligarlo a que haga  en contra de su voluntad una serie de manifestaciones de conducta o verbales tales como: “cuando lo veas lloras”, “tú tienes que decir que….” Yo sólo me atrevo a calificar estos actos de lo más bajo y en mi opinión deberían de tipificarlos como crímenes de lesa humanidadya que los niños son la población más vulnerable…..pero esos temas se los dejo a los juristas que ojalá encontremos alguno o algunos que tuvieran la sapiencia de darle fundamento para que se puedan tipificar estas acciones como crímenes primero en cada país y después llegar hasta los tribunales internacionales y darle la valoración  y tipificación de un crimen de esta naturaleza.
Las consecuencias ya las sabemos niños inseguros, inestables emocionalmente, cansados de verse inmersos en una lucha DE EGOS DE SUS PROGENITORES, las tasas de suicidio se incrementan, la violencia aumenta, y sigue esto en una espiral interminable. Por eso he insistido desde mi punto de vista que empecemos en casa, con nosotros, nuestra familia sólo así podremos contribuir con nuestro grano de arena para que no fomentar la descomposición social  que es producto del relajamiento de conductas en los hogares y  la desintegración familiar y otros factores imposibles de analizar en una sencillo espacio como éste.
Nuestros amados pequeños, nuestros hijos, tíos, sobrinos, nietos……DENUNCIEMOS ESTA VIOLENCIA DISFRAZADA DE AMOR…QUE SE INCREMENTA CADA DÍA Y SE CONVERTIRÁ EN UN PROBLEMA DE SALUD PUBLICA TARDE O TEMPRANO.


Una sola voz…..

Wikipedia

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